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viernes, 10 de octubre de 2008

Little Steven: Greatest Hits

Little Steven: Greatest Hits.


Todo el mundo tiene alguna razón para amar a Steven Van Zandt. Ya sea por su papel como guitarrista en bandas tan fundamentales para la historia del rock como Southside Johnny & The Asbury Jukes, o la E Street Band de Bruce Springsteen, ya sea como productor y hasta cierto punto, mecenas de numerosas bandas de garaje (los Fleshtones en este blog comentados, por ejemplo) o extramusicalmente, por su papel en la serie los Soprano. El caso es que este hombre parece estar en todas partes y siempre consigue marcar una pequeña diferencia.
Perteneciente a la rica saga de rockeros de New Jersey, Little Steven ha ido encontrando huecos en sus colaboraciones con otros artistas para grabar su propia música. Con el tiempo ha reunido un puñado de albumes, más difíciles de conseguir de lo que a un servidor le gustaría. Todo lo que puedo ofreceros es esta compilación, este Greatest Hits que contiene dieciséis de sus mejores tonadas. Grandes canciones de rock americano clásico, con leves toques más experimentales y algunas percusiones latinas para dar mayor personalidad al conjunto. Puede que los arreglos y la producción suenen en algún momento excesivamente coyunturales (véase ochenteros) pero ello no supone un impedimento para disfrutar de su excelente mano como compositor. Temazos como Liyin' in a bed of fire o Los desaparecidos merecen un lugar de honor en esto del rock'n roll, no en vano los firma uno de sus popes indiscutibles.
Larga vida a Little Steven y a desmelenarse toca.

jueves, 9 de octubre de 2008

Antonio Flores. Cosas mías.

Antonio Flores: Cosas mías.




Venga, hoy una entrada de esas que hacen que los puristas del rock se rasguen las vestiduras.

En 1994 Antonio Flores publicaba el que a la postre sería su último disco, Cosas mías. En este trabajo mostraba una extraordinaria madurez como compositor e intérprete, ofreciendo un impecable colección de canciones que navegaban entre diversos estilos. Aquí tenemos su poquito de pop, de rock, flamenco, reggae, baladas, blues, etc. Sonidos diversos pero siempre entendidos a su manera, con un aire popero y conciso que ayuda a que el disco sea devorado por quien lo escucha. Las canciones están en su punto de cocción justo, con arreglos que las dotan de una gran vitalidad, pero sin más ornamentación que la necesaria. En este disco conviven sin problemas una balada interpretada a piano y voz, con canciones en las que suena la banda al completo, sección de vientos incluida. Hay guitarras muy bien tocadas, pero también hay instrumentos más puntuales, como el acordeón o el saxofón, y todos contribuyen a darle un colorido especial a cada pieza. Variedad estilística y sonora que no se sostendría sin basarse en unas magníficas composiciones. La voz de Antonio Flores también contribuye a dar coherencia al eclecticismo natural del álbum. Una voz limitada, pero con todos sus recursos exprimidos al máximo, dando lugar a interpretaciones muy sólidas, emocionantes las más de las veces.

Lo dicho, un gran disco que inevitablemente lleva a pensar en lo que hubiera podido ser este muchacho si no se hubiera malogrado. No se dejen arrastrar por los prejuicios señores, descubran una de los mejores discos del pop-rock español.

Nuevamente tengo que dejaros aquí el listado de las canciones porque no viene en el archivo.

Cosas mías:



  1. Isla de palma.


  2. Juan el golosinas.


  3. Cuerpo de mujer.


  4. Arriba los corazones.


  5. Una espina.


  6. Alba.


  7. Siete vidas.


  8. Anti tú.


  9. Mi habitación.


  10. El indio.

¡Ale chavales! por cada comentario regalo un sugus. A ver en qué blog os miman tanto...

lunes, 6 de octubre de 2008

Black Label Society: Hangover Music vol. VI

Black Label Society: Hangover Music vol. VI.





Empecemos la semana con algo que nos permita relajar después del fin de semana, que seguro que a alguno le hace falta.

Tras el sugerente nombre de Black Label Society se esconde un viejo conocido para todo rockero que se precie, el señor Zakk Wylde, guitarrista habitual de Ozzy Osbourne. En los ratos libres que le dejan sus compromisos con Ozzy (que son muchos, pues ya sabemos todos del carácter y la profesionalidad del viejo Ozz) el bueno de Zakk se dedica a diversos proyectos musicales que suele firmar bajo el nombre de Black Label Society. Graba todo lo que es capaz él solo y luego llama a amiguetes para rematar la faena. Y luego a la carretera, a engullir cerveza y a presentárselo al mundo.

Siendo uno de los hachas de metal más reconocidos sería lógico que este fuera un disco lleno de riffs afilados como un cuchillo, pero nada más lejos de lo que encontramos en Hangover Music Volumen VI. Rompiendo la tónica heavy de lanzamientos anteriores, aquí Zakk y compañía se destapan con un disco lento, melancólico, casi acústico. De hecho, los mejores temas son aquellos en los que Zakk abandona la guitarra y se sienta sobre el piano de cola a lamentar errores.

La devoción de Wylde por el rock sureño y las canciones bien hechas se transmite aquí en todo su esplendor, dando lugar a un disco lento pero muy intenso. Es posible que descoloque a sus seguidores habituales, pero quien lo escuche sin prejuicios se encontrará con un disco redondo, donde el magnífico vozarrón de Wylde (mucho mejor que el de su jefe) domina unas canciones espléndidas. Acompáñese de unos arreglos muy cuidados y muy pulidos y tendréis el resultado. Un discazo que ralla en obra maestra. Y la versión de Whiter Shade Of Pale de Procol Harum interpretada con el único acompañamiento de un piano os dejará temblando. Ya veréis.

Os dejo aquí el nombre de las canciones que en el archivo no está:



  1. Crazy Or High


  2. Queen Of Sorrow


  3. Steppin Stone


  4. Yesterday, Today, Tomorrow


  5. Takillya (Estyabon)


  6. Won't Find It Here


  7. She Deserves A Free Ride (Val's Song)


  8. House Of Doom


  9. Damage Is Done


  10. Layne


  11. Woman Don't Cry


  12. No Other


  13. Whiter Shade Of Pale


  14. Once More


  15. Fear

sábado, 4 de octubre de 2008

Soundgarden: Superunknown.

Soundgarden: Superunknown.



Pese a lo que mucha gente suele pensar en los noventa se hizo mucha buena música. Hoy me ha dado la ventolera de rescatar uno de los albumes más estupendos de la década, Superunknown, de Soundgarden. Aunque es su disco más vendido seguro que más de uno no lo conoce, así que vamos a la carga.
La trayectoria de Soundgarden comenzó en los años 80 del pasado siglo y mantuvo una calidad ascendiente que alcanzó su punto álgido en 1994, con este disco. Venían de Seattle y eran uno de los grupos fundacionales del movimiento grunge, que gracias a Nirvana lo estaba petando en aquél momento. Pero no nos quedemos en la anécdota, profundizemos en la enfermiza máquina de riffs, canciones y emociones que nos ofrecen Soundgarden.
Eran la banda más heavy del grunge, con una influencia de Led Zeppelin muy marcada, sobre todo en sus inicios, y la alargada sombra de Black Sabbath es patente en cuanto oyes las guitarras del grupo. Poco a poco el grupo va asimilando sus influencias e integrándolas en su propio sonido, siendo Badmotorfinger el album más conseguido de su etapa metalera (por llamarla de algún modo). Después vino este Superunknown y ya se ganaron un lugar en el olimpo del rock. Tampoco es que hicieran gran cosa después, pero que les quiten lo bailao.
Superunknown es un disco oscuro, denso, lleno de los retorcidos riffs de Kim Thayil, apuntalado por una sección rítmica contundente y precisa y marcado a fuego por la impresionante voz de un pletórico Chris Cornell. Uno de mis cantantes favoritos. La voz de este hombre es un milagro de la naturaleza. Que maravilla. Profunda, rasgada, con un ligero toque nasal y una gran amplitud de registros. Una acusada personalidad y una notable capacidad técnica se conjugan para darnos una de las mejores voces que pueden oírse. Y aquí lo tenemos en uno de sus mejores momentos. Pasajes intrincados, compases raros, influencia oriental (Thayil es de origen hindú) y como ya he señalado, esa voz y esos riffs, son los ingredientes de un disco que se configura como un escaparate de emociones complejas y tortuosas. Generoso en minutaje (dieciséis canciones señores, he tenido que dividirlo en dos partes para hacer la subida más cómoda) con una atmósfera entre introspectiva y agobiante, Superunknown es un disco un tanto difícil. Es oscuro y potente, transmite una rabia y una desesperación lentas, calmadas. Pero es a la vez uno de esos discos coherentes, perfectamente hilados, rico en emociones y sonidos cautivadores. Triste y oscuro, sí, pero hipnótico, terriblemente bello.
Un clásico de los noventa. Para escuchar del tirón aunque al principio pueda parecer demasiado negativo, caótico.Denle una oportunidad y les atrapará.


viernes, 3 de octubre de 2008

Hendrik Röver. Esqueletos.

Hendrik Röver. Esqueletos.




Esta entrada va dedicada (con mucho retraso) al Sr. Mondongo, por las incontables horas de música que nos da a sus lectores habituales.
Hablamos de Esqueletos, personalísimo proyecto que ha ido poniendo en marcha Hendrik Röver, líder de Deltonos, en estos últimos tiempos. Un disco editado este año que no se está comiendo un rosco y cuya calidad e importancia es inversamente proporcional al furor que está generando en el mercado.
Hace algún tiempo Röver comenzó a escribir una serie de canciones que no encajaban en los eléctricos esquemas que manejan los Deltonos. Canciones que no necesitaban más que una guitarra acústica y una voz que les diese vida. Aparentemente más apropiadas para una noche alrededor de una fogata con viejos amigos, o para un melancólico domingo por la tarde, que para el humo y las luces de las salas de conciertos. Canciones que desgranan historias de pérdidas y de fracasos, de errores repetidos demasiadas veces, de soledades y sueños, de demasiada bebida y de batallas perdidas antes de luchar siquiera. Canciones que probablemente se disfrutan mejor en soledad. Son más pausadas, más esquemáticas de lo que nos tiene acostumbrados Hendrik Röver. Sobrevuelan los fantasmas de numerosos cantautores country los surcos de esta obra.
Una guitarra acústica acariada por un descarado slide inicia el disco y uno ya se da cuenta de que está ante una obra honesta y valiente, una obra marcada por la fidelidad a una manera de hacer música que hoy en día no cotiza al alza. Lo que viene después es un placentero viaje que discurre a través de emociones universales y cotidianas, pero todas ellas retratadas bajo la singular mirada de Hendrik Röver, que consigue dar al disco un barniz muy especial, muy personal. Hay despedidas, también hay huídas, trenes, viejos camaradas, botellas medio vacías, mala suerte y buena música. Muy buena música.
La carne y la piel que recubren los esqueletos de Hendrik Röver están hechas de guitarras acústicas, de mandolinas, banjos, órganos y algún que otro instrumento. Discreto pero intenso acompañamiento instrumental para una serie de historias que merece la pena escuchar.
No escribo más. De vuestra mano queda.

jueves, 14 de agosto de 2008

Willie Nile. Streets of New York.

Willie Nile. Streets of New York.


La entrada de hoy no me resulta demasiado fácil de escribir, pues toca hoy uno de mis discos favoritos de los últimos años y se hace un poco cuesta arriba describir todo lo que a uno le inspira la escucha de este Streets of New York.
El álbum lo firma el gran Willie Nile, uno de esos desconocidos que guardan una cantidad ingente de buena música en la chistera, y que debido a las veleidades del negocio musical, no puede pasarse la vida a lomos del escenario, como a sus seguidores nos gustaría.
Willie nunca ha llegado al gran público y debe combinar la música con otros trabajos para poder llegar a fin de mes. Es por eso que entre sus discos pasan grandes lapsos de tiempo durante los cuales no tenemos noticias suyas. Y a lo mejor es por eso que sus discos son tan buenos. Se toma su tiempo en componer, seleccionar las canciones que van a aparecer en cada trabajo, etc. El resultado son discos que sólo escucharemos unos pocos pero que te remueven algo por dentro. Pequeñas colecciones de canciones perfectas, acompañadas de un directo apasionado y vigoroso(o eso dicen, nunca he tenido el placer... sniff, sniff). De esta forma, si bien su nombre nunca sonará de nada al consumidor medio,el tipo podrá permitirse el lujo de contar a sus nietos como compartió escenario con gente como los Who o Bruce Springsteen, como Bono, Lou Reed y Little Steven entre otros alababan sus discos, como Lucinda Williams decía de él que había escrito la canción más bonita del mundo (¡ahí es nada!) y como hasta los mismísimos Rolling Stones plagiaron una de sus canciones. Bonito pedigrí. Pero no es gratuito. Detrás está la música. Ahí es dónde quería yo llegar.
Streets of New York es el último trabajo de estudio de este poeta eléctrico neoyorquino. Publicado en 2006, unos ocho años después de su obra anterior, es un magnífico compendio de rock'n roll, power-pop y folk. Un disco que se disfruta más con cada nueva escucha, que contiene cañonazos de estribillos redondos emparejados con piezas sutiles y embriagadoras.
Las voces ligeramente radiofónicas dejan paso a unas guitarras hirientes al comenzar Welcome to my head y ya te das cuenta que este va a ser un disco especial. Los violines en Asking Annie out, las melodías vocales y estribillo redondo de Game of fools, la evocadora y sentida Back Home, la atmósfera alegre y tabernaria de The day I saw Bo Diddley in Washington Square, y mucho más, podría seguir dando detalles de cada canción, pero será mejor que lo escuchéis vosotros mismos.
Willie Nile en Gabba gabba hey chicos, no os lo podéis perder. Recordad que discos así sólo se hacen cada ocho años (a veces más). Os gustará.
aquí os dejo el vídeo de Game of fools, para iros picando la curiosidad.


sábado, 9 de agosto de 2008

The Dictators. Bloodbrothers.

The Dictators. Bloodbrothers.



Esta tarde estaba escuchando este clasicazo de 1978 y me he dicho "¡pa'l blog!". Porque semejante discazo se lo merece. Porque los cuatro gatos que leen esto (¿existís realmente o sois producto de mi imaginación? ¡comentad malditos!) lo merecen. Porque lo valemos. ¿Qué os parece si dejo de decir tonterías y hablo del disco, que es lo que en realidad interesa?
Tampoco hay mucho que decir. Bloodbrothers es el mejor disco de los Dictators, banda neoyorquina que allá por los años 70 se liaron la manta a la cabeza y comenzaron a hacer ruido con el sano propósito de devolver al rock'n roll la inocencia y la esencia que le faltaba. Y es que en los 70 había mucho rock de estadio, mucho rock progresivo, nacía la música disco, estaba también toda la pléyade de cantautores que seguían los pasos de Dylan (con toca su morralla intelectual) y en definitiva había un montón de propuestas que no acababan de encajar con lo que había sido el rock'n roll en sus orígenes. Aquella música urgente y frenética que respondía a los sueños de rebeldía adolescente. Tres acordes, mucha emoción y adrenalina. Toda la historia contada en tres minutos. No es de extrañar que con todo esto bastante olvidado por músicos e industria hubiera algún chaval que se sintiera desubicado y decidiese ponerle remedio. Pues eso es lo que hicieron los Dictators. En su momento no se comieron un colín y tuvieron que ser reivindicados por generaciones posteriores. Pero eso qué importa. Tenemos sus discos.
Con Bloodbrothers esta banda logró su mejor trabajo. Nueve canciones que son nueve clásicos del rock de garaje que siempre ha caracterizado su estilo. Procedentes de la misma escena que vio nacer a los Ramones (que no por nada dan nombre a este blog con su grito de guerra) The Dictators nunca fueron exactamente punk, a pesar de lo cual tuvieron una gran influencia en los grupos de esa escena. descargad este demoledor disco y descubrid por qué.

viernes, 8 de agosto de 2008

Words & Music: John Mellencamp's greatest hits.

Words & Music: John Mellencamp's greatest hits.


Toca hablar de uno de los grandes, John Mellencamp. Prácticamente desconocido por estos lares, es para mi todo un referente del rock americano. Por eso mismo, y sabiendo del desconocimiento de su obra en este país, he decidido traer aquí un recopilatorio, que no es lo mismo que un disco normal pero me parece una forma ideal de introducirse en la música de este hombre.
A John Mellencamp no le ha sonreído demasiado la suerte. Su carrera ha sido una especie de lucha contra las discográficas y un intento de mantener su autenticidad y personalidad al margen de los vaivenes del siempre caprichoso mercado discográfico. Mellencamp empezó a grabar discos en 1976, época en la cual las discográficas estaban desesperadas por encontrar un nuevo Springsteen con el que explotar el éxito del de New Jersey. Aprovechando el tirón del rock americano John consiguió un contrato discográfico, para descubrir más tarde que su mánager había firmado un contrato que le obligaba a adoptar el nombre artístico de Johnny Cougar. Tiene tela. Las ventas de ese primer disco no ayudaron demasiado y desde entonces su relación con el negocio discográfico siempre ha sido complicada. Hacia 1982 publica American Fool, disco que consigue tener una presencia importante en las listas de éxitos y con el que se va haciendo un hueco en el mundo de la música. Además, American Fool presenta una mezcla de folk rock y hard rock en la que ya empiezan a perfilarse elementos personales, que lo alejarán de la manida y cansina etiqueta de "nuevo Springsteen". Gracias al éxito comercial de este álbum podrá añadir su verdadero apellido al nombre de John Cougar. Continúa su carrera grabando discos bastante exitosos, pero sin conseguir el aplauso de la crítica. Sin embargo, poco a poco irá añadiendo nuevos instrumentos y colores en su paleta, diversificando los estilos que integran su música e intensificando el contenido social de su música. Los críticos pronto tienen que rendirse a la evidencia y reconocer que no se encuentran ante un rockero de segunda fila, sino ante un artista de gran calidad que está consiguiendo su objetivo de convertirse en uno de los grandes cronistas musicales de la sociedad de los Estados Unidos de su tiempo.
Durante toda su carrera John Mellencamp ha mantenido un firme compromiso social con distintas causas, ha dejado clara su postura política en diversas ocasiones y ha impregnado su música de espíritu de lucha y ansia de libertad. Ha escrito canciones sobre todo estos temas (y alguno más polémico) sin importarle las repercusiones comerciales que ello pudiera tener y nunca ha permitido que su música fuera patrocinada o se viera ligada a grandes empresas, etc. Ha conservado su independencia y ha creado la música que le ha dado la gana siendo siempre fiel a sus principios. Y su último disco también está muy bien.
En 2004 editó este magnífico recopilatorio en dos cds, pequeño compedio a modo de muestra de lo que ha sido (y todavía es) una carrera coherente y ejemplar. Words & Music contiene 35 canciones que muestran al mejor Mellencamp. Su voz desgarrada, las baterías y percusiones siempre sublimes, los coros sugerentes y extraordinarios, las guitarras rockeras y los violines folkies... todo lo que ha sido y todavía ha de ser este gran rockero está aquí. Pasen y vean.
Y de regalo, como hoy me siento generoso, el vídeo realizado para uno de los dos temas inéditos que incluía este recopilatorio, el fantástico Walk tall. es un gran vídeo, quizás algo ñoño, pero las imágenes acompañan de forma genial a la siempre intensa música de John Mellencamp.


jueves, 7 de agosto de 2008

Demasiado heavys para los punk, demasiado punks para los heavys: ¡¡Los Boom Maharass!!

Boom Maharass. Dancefloor Holocaust.


Bueno, pues hoy me voy a despachar a gusto hombre. Lo que hoy subo es canela en rama y carne de nostalgia para este esquimal que os habla (bueno que os escribe). Se trata de la única grabación realizada durante su corta carrera por los Boom Maharass, combo formado por paisanos nuestros, con los que la plantilla de este blog desbarraba abundantemente en conciertos memorables, que se celebraban a las tantas en la mayoría de ocasiones y a los que sólo íbamos cuatro gatos. A ellos les gustaba decir que eran negros y de Detroit y ¡demonios! si cerrabas los ojos en mitad de un concierto suyo podías llegar a creértelo. Que eran negros, que eran de Detroit y que estabas a finales de los años sesenta.
Su música era una mezcla de punk primitivo y rock de garaje con un punto soulero muy agradecido. Un poco en la línea de bandas como los Sonics, Dictators, Blues Magoos (de estos siempre caía alguna) o los Troggs, artistas todos ellos versionados alguna vez por los imposibles Boom Maharass. Recuerdan también a algunas bandas más actuales como los BellRays o los más cercanos Tokyo Sex Destruction. Es esa forma de entender el rock, con ese acercamiento al soul, que les da una "negritud", una vitalidad especial.
En 2005 presentaron su primer y único trabajo al público, Dancefloor holocaust, un cd con nueve canciones (dura alrededor de 25 minutos) que transmiten toda la urgencia, la pasión por las melodías coreables, el ritmo enloquecido y el amor por el soul que atesoraba esta formación. Más bailables que agresivos, con mucho estilo y en una catarsis de guitarras eléctricas, tambores tribales, bajos hipnóticos, armónicas con mucho blues, saxofones negrísimos, una voz tan desgarrada como descarada y órgano hammond de fondo... es el sonido de la jungla, el ataque de los Boom Maharass.
A descargar se ha dicho, porque merece y mucho, la pena.
Así que como decía (arengaba más bien) su cantante Chaka al público en los conciertos: señoras y señores ¡Los Boom Maharass en vuestras feas jetas!

miércoles, 6 de agosto de 2008

Uge Ortiz. Pa gustos colores.

Uge Ortiz. Pa gustos colores.



DESCARGAR DISCO.

Bueno, vamos con una actualización de esas de chiripa, de esas que casi no se ven entre los estertores de agonía de este blog.
El disco que esta vez llega hasta nuestras orillas se llama Pa gustos colores y viene firmado por Uge Ortiz, que según me imagino, no os sonará de nada. Pues bueno, para que os hagáis una idea y siendo breves que hoy no estoy muy inspirado, Uge tocó la guitarra en Extremoduro. Participó en un par de giras y grabó con ellos Dónde están mis amigos para luego formar su propio grupo, Clandestinos. Clandestinos grabaron tres discos con su particular mezcla de pop, rock urbano y sonidos aflamencados.En la última etapa de esta banda Uge ya se había convertido en el principal compositor y guitarrista del grupo y además las tareas vocales, tras algunos cambios en la formación, recaían también en él. Parecía natural que el siguiente paso lo diera bajo su propio nombre, ya que Clandestinos se había transformado en un proyecto personal más que en una banda.
Pa gustos colores se publica en 2005 y se trata del primer trabajo en solitario de Uge Ortiz. Es un disco sencillo, cuya mayor virtud está en sus canciones. Recuerda inevitablemente a Extremoduro, pero su sonido es ligeramente más suave, más limpio, podría recordar a Fito & Fitipaldis o a Calamaro. Guitarras rockeras pero discretas, que huyen de los solos artificiales y excesivos y arropan unas letras tan sencillas como cuidadas acerca de emociones básicas y cotidianas.
Es un disco agradecido, con buena música. Su falta de pretensiones más allá de lograr buenas canciones da como resultado precisamente eso, una excelente colección de buenas canciones. Así que ¡a disfrutar!


domingo, 6 de julio de 2008

John Fogerty. Revival.

JOHN FOGERTY. REVIVAL.





Hoy toca el turno de un chaval llamado John Fogerty. Una joven promesa de esto del rock'n roll. Apunta maneras. El tiempo me dará la razón. Ahora ya en serio, cómo un veterano superviviente de los 60 como Fogerty puede facturar un disco con la frescura y calidad de este Revival, es algo que se me escapa de las manos. Este tío ya lo ha hecho todo hace rato, pero ahora va y se descuelga con doce canciones que son doce puñetazos. Lo suyo siempre han sido los temas redondos, atemporales, pero es una gozada escucharle en pleno siglo XXI cantar nuevas composiciones con las mismas ganas que tenía cuando empezó. Revival contiene doce canciones que son puro John Fogerty, doce canciones con vocación de clásico desde la primera escucha. Se debe haber quedado a gusto el tío.

Un disco así no está al alcance de cualquiera. Y pasados los sesenta años no está más que al alcance de unos pocos. Si se hubiera publicado en tiempos de la Creedence Clearwater Revival sería un clásico y sus canciones formarían parte de la memoria colectiva como lo forman Proud Mary, Who'll stop the rain y tantas otras. Ya podían aprender algunos ya. Y esa es la razón por la que lo cuelgo. Porque aunque no me gusta colgar discos tan recientes que la gente puede encontrar con facilidad en cualquier gran superficie comercial, éste está pasando demasiado desapercibido y eso no debe ser así. Es una obra maestra, un disco de esos que embelesan. Es John Fogerty demonios.
Lo dicho señores, John Fogerty ha llegado a Gabba Gabba Hey. Todo el mundo a mover el culo.

sábado, 5 de julio de 2008

Deltonos. GT.

Deltonos. GT.


DESCARGAR DISCO.


Vamos con una banda de la tierruca. Hoy traemos el que posiblemente sea el mejor disco de Los Deltonos, GT. Los Deltonos son una de esas bandas malditas que tanto han hecho por el rock español y tan poco reconocimiento han tenido. En su particular periplo musical, Hendrik Röver y los suyos se han paseado por el rock, el blues, el funk o el country con comodidad y siempre sin perder su acusada idiosincrasia. Con las ventas siempre bajo mínimos, esquivando a la justicia, mutando su formación cuando las circunstancias así lo requerían, los Deltonos han llevado hasta el último rincón del estado su potente directo cargado de electricidad y de personalidad. Por el camino han conseguido un reducido pero fiel círculo de seguidores, el respeto de la crítica y ser calificados como "grupo intelectualmente violento" por algún juez trasnochado.
En 2005, ya consolidados como una de las formaciones básicas del rock cantado en castellano, editaron este impresionante GT (título homenaje al primer disco de Steve Earle, Guitar Town). Un trabajo impecable en el que el sonido deltonos (ya marca de la casa) se escoraba hacia el rock americano, una influencia que siempre había rondado sus canciones pero nunca se había manifestado de forma tan explícita como en esta obra. Planea el blues sobre este disco, como siempre tratándose de los cántabros, pero la palma se la llevan las sonoridades country y folk. Guitarras acústicas, banjos y deliciosos pedal steels van vistiendo unas canciones que no necesitan de grandes arreglos para emocionar. Cualquiera de los temas se sostiene perfectamente siendo cantado con tan sólo una guitarra de acompañamiento. Pero los arreglos son los justos, nada recargado, todo en el lugar correcto.
La lírica de Röver sigue derrochando personalidad, narrando historias cómo sólo él sabe hacerlo. Sus obsesiones, sus circunstancias, reflejadas en trece canciones que son trece dianas, trece aciertos. Festivos por momentos, intimistas y cómplices sin forzar las canciones, los deltonos consiguieron una pequeña obra maestra que no debes pasar por alto.


martes, 1 de julio de 2008

Richie Sambora. Undiscovered Soul.

Richie Sambora. Undiscovered Soul.



Esto vuelve a ponerse en marcha, y lo hace con uno de esos discos que un servidor tenía en mente cuando empezó a acariciar la idea de hacer un blog de estos. Se trata de Undiscovered Soul, segunda obra en solitario de Richie Sambora. Sí el guitarrista de Bon Jovi. Con esto muchos pasarán de seguir leyendo y echarán el anatema sobre este disco sin molestarse siquiera en escucharlo. Ellos se lo pierden.
Aprovechando que su banda se tomaba un descanso durante la segunda mitad de los noventa, Richie reunió a algunos de los mejores músicos de sesión del mundo y fue dando forma a este Undiscovered Soul. Producido por Don Was, (Rolling Stones, Black Crowes) con Chuck Leavell (Rolling Stones, Eric Clapton) a los teclados, Kenny Aronoff (John Mellencamp) a la batería y otras fieras que ahora mismo no recuerdo, Undiscovered Soul es una pequeña obra maestra. Con un sonido más americano y bluesero que el que nos tiene acostumbrados con su grupo, Sambora va desgranando una serie de composiciones que desprenden aroma a clásico desde la primera escucha.
Aquí hay sitio para el rock, para las baladas, medios tiempos, algo de blues, pinceladas acústicas, en definitiva hay variedad y muy bien llevada. Todas las canciones tienen su aquél y están arregladas con muy buen gusto, consiguiendo que el disco pase en un suspiro. El jodio de Richie toca con su pericia de siempre, sin recurrir a fuegos artificiales innecesarios, pero sin esconder sus recursos técnicos (que los tiene) desmenelándose cuando la canción lo requiere. Ahí están el abrasivo solo de Who I am y los impresionantes fraseos de la balada Downside of love para demostrarlo. Pero es que encima el tío canta. Canta de una manera que te hace pensar por qué demonios es el rubito el vocalista del combo de New Jersey. De hecho, escuchando Undiscovered Soul uno no entiende muy bien que pintan Bon Jovi todavía en activo cuando sambora podría dedicarse a su carrera en solitario. Pero claro, el dios dólar manda. Pero nos queda este pequeño regalo repleto de buenas melodías, voces negroides, cálidas guitarras acústicas, cremosos órganos hammond, armónicas vacilonas y guitarras agarradas al blues. Su poquito de rock, su poquito de pop, su poquito de blues y su mucho de buena música. Pop-rock con regusto americano, marcado de cerca por la pasión que Richie siente por el blues. Un manual de cómo hacer buenos discos.

martes, 4 de marzo de 2008

The sky is criying


Realizando mi habitual visita al extraordinario Reino de Mondongo, me encuentro con una desgraciada noticia: Jeff Healey ha fallecido. Se nos va con tan sólo cuarenta y un años y aún mucho que decir (estaba a punto de publicar un disco que tristemente será póstumo). Se lo ha llevado el mismo cáncer que lo dejó ciego siendo crío, con un año de edad.
Jeff Healey era un bluesman canadiense de raro talento y ejemplar actitud, siempre presto a tomar cualquier elemento de la música popular que le pareciera interesante e integrarlo en su obra. Un planteamiento abierto que quizás lo alejó de los puristas del blues, pero le permitió crear auténticas joyas. Su virtuosismo a la guitarra es un regalo para los oídos. Jeff no se atrincheraba tras una técnica impecable, sino que dejaba que sus sentimientos fluyesen a través de su guitarra. Su peculiar manera de tocar (al ser ciego apoyaba la guitarra sobre sus rodillas y pulsaba las cuerdas como si se tratase de un teclado) contribuyó a configurar un estilo propio, muy personal. Los amantes del buen blues y la buena música echaremos de menos su poco común sensibilidad y sus enormes canciones.
Estoy actualizando con la prisa que imponen este tipo de circunstancias, por eso no subo ninguna obra suya en este momento. Más adelante lo haré, este mago lo merece. Hoy más que nunca hay que recurrir a los clásicos del blues y sentir que el cielo llora a Jeff. Como cantaba el gran Albert King, The sky is crying.Recordemos a Jeff con esta canción y con las que él mismo hizo.
Sirvan estas escasas líneas de humilde homenaje a este gran músico.