Joe Satriani: Surfing with the alien.

Volvemos a la carga con un disco que supongo que ya tenga todo el mundo pero como se me van agotando los discos a subir (a ver si paso por casa a por más) y algo hay que poner... ¡demonios! lo que pasa es que la portada de este disco es irresistible. El contenido está a la altura claro.
En 1987 nuestro calvete preferido (con perdón de quien todos sabemos) se sacó de la manga este disco y cambió para siempre la forma en que se enfocaban los discos instrumentales en el rock. No voy a dedicarme aquí a explicar las innumerables virtudes de este disco ni el enorme impacto que tuvo en la música de entonces. Digamos que eran tiempos en que los guitarristas melenudos dominaban el cotarro y el señor Satriani reinaba sobre todos ellos. Y eso fue gracias a Surfing with the alien.

Pero para mí lo más importante de este disco no son las impresionantes piruetas que el guitar-god realiza con su Ibanez. Lo más destacable en este disco son las canciones. Simplemente se trata de una obra llena de buena música. Melodías contagiosas, atmósferas logradísimas, riffs con olor a dinamita, composiciones de calado profundo que no se basan en la superlativa técnica de Satch, sino en su impecable buen gusto. Sí señores, un músico como la copa de un pino que consigue que en su música convivan la complejidad y la accesibilidad sin problemas, en perfecta armonía. Un maestro y un artesano que grabó una obra apta para todos los públicos, sólo se necesita ser un poco abierto de orejas. Lo dicho, esta maravilla la van a disfrutar hasta los que no saben distinguir una guitarra de un taladro.
Y ya que estamos le vamos a dedicar esta entrada a Pintado, a ver si se decide a volver a escribir en su blog.