
Los habituales de esta casa ya saben que no suelo hacer crónicas de conciertos. Voy a pocos (desventajas de vivir en el p... Polo Norte) y suelo tener la idea de que no revisten demasiado interés para el lector. Bueno, pues aquí va la excepción que confirma la regla. Encima el grupo ni lo conocéis la mayoría de los que leéis estas chaflanadas, pero lo prometido es deuda. Advierto que el que deje de leer aquí no opta al sorteo de un magnífico sugus que se realizará con la entrada del nuevo año. Se podrá elegir sabor y todo, no digo más.

El caso es que los D. Paseo tocaban en el disco bar La Calle este viernes pasado y claro, había que ir a verlos, que estos son como Manolo Tena, dan un concierto al año y vas que chutas.
Un servidor suele colarse en los ensayos de estos señores para ver cómo evoluciona su sonido y si deciden tocar polkas ucranianas de una puñetera vez. Lo de las polkas aún lo están trabajando, pero lo que es el rock'n roll cada vez se les da mejor.
Cómo surge De Paseo y por qué ese nombre, Dios, por qué ese nombre.
Así con la tontería este proyecto lleva unos años rodando, o mejor dicho, dando tumbos. Rulo caminaba en una cuerda floja que apenas acertaba a separar el intimismo acústico del cantautor de la salvaje electricidad del rock'n roll. Por su parte Borja apenas había desistido de emular frente al espejo a Steve Harris con su bajo para reencontrarse con ese "bueno y viejo rock'n roll". Ponerse a escribir canciones juntos fue algo bastante natural, dar la tabarra a todos los colegas para que las escucháramos, algo inevitable. Con vocación de músicos nómadas, les daba por convertir nuestros botellones de fin de semana en el paseo del molino en improvisadas verbenas. Cuando la cosa fue más en serio y tuvieron que poner el nombre del grupo en algún cartel, se acordaron de estos inicios y se bautizaron De Paseo (o D. Paseo o cómo narices se escriba).


Distintos percusionistas, todos ellos amigos, fueron pasando por el grupo hasta llegar a la formación actual, la más matadora. Ibáñez a la batería, aportando dinamismo y pegada a las canciones y Javi a la guitarra, con resabio de perro viejo, afilando el sonido. Las canciones han ganado en potencia y matices desde la incorporación de estos dos, que además contribuyen a aumentar el toque calavera de la banda.


Hablemos del concierto, que ya toca.

Versiones de Loquillo, M-Clan, Platero y Tú, Los Rodríguez, Extremoduro, Ariel Rot y Marea compartieron protagonismo con temas propios, que poco a poco, ya empiezan a sonar a las gentes de mi pueblo. El blues del ticketero, Cuentos, Ya era hora, Maldita soledad y varias más fueron cayendo, presentadas con humor e interpretadas con garra. Un puntazo la reinterpretación de Medalla de Cartón de Fito & Fitipladis en clave de jota montañesa (os juro que esto no es broma).
D. Paseo enseñaron los dientes y atacaron sus canciones con estilo, consiguiendo que estas no desmerecieran de los clásicos que versionaron. No es cuestión de andarse con tonterías cuando se presenta la ocasión de sacar la casta rockera y marcar la diferencia.
Más rodados que en anteriores ocasiones (poquitas pero buenas) la banda sonó más compacta que nunca, con un repertorio cohesionado y redondo. Entrega y sudor sobre las tablas, alimentando canciones que bien merecen darles una escucha.

Les queda mucho camino por recorrer, pero precisamente esto, que les queda trecho por andar, dice mucho de la valía de su propuesta, de las alegrías que nos han dado y de las que esperamos que nos sigan dando en el futuro.
La próxima liada (perdón, concierto) será en Santander, el 2 de Enero de este 2009 que se nos viene encima, es decir, este mismo viernes, en el Callejón del Swing. Lo mismo alguno se anima.
Podéis haceros una idea de cómo suenan visitando http://www.myspace.com/depaseorock. Lo que allí hay colgado son maquetas y por tanto su sonido no es profesional, pero para saber por dónde van los tiros vale.
Disculpas por lo larga que ha quedado la entrada, pero hacer la crónica de un concierto de un grupo sin explicar antes quienes son y cómo se forma no hubiera tenido sentido.
El año que viene Gabba Gabba Hey! vuelve con más discos, más idas de olla y el estilazo que nos caracteriza. Feliz entrada de año a todo el mundo.
Desertor de Platero y Tú, tema con el que cerraron el concierto. No hay vídeo pero a ellos les sale igualita. Que sí hombre.