jueves, 12 de febrero de 2009

Willie Nile. Willie Nile.

Willie Nile. Willie Nile.
Calidad de compresión: sin datos.



No hay muchas ganas de actualizar pero algo habrá que hacer, que está visto que si no os cuelgo un disco cada poco os "amohináis" (ahí quería estar yo, renovando la lengua de Cervantes).

Aprovechando que en el corner nos hemos liado la manta a la cabeza y no hemos puesto a compartir muy crisitanamente toda la discografía de este genio cuasi desconocido, os traigo el enlace que puse del debut de Willie Nile, calentito calentito.

Información sobre el hombrecillo podéis encontrar en la entrada que escribí a propósito de su Streets of New York, disco que se tiene que bajar y/o comprar el que no lo tenga bajo pena de ser castigado de rodillas cara a la pared mientras suenan los cuarenta principales, o algún otro tormento igualmente despiadado que se me ocurra.

El álbum reseñado data de 1980 y en su época fue definido como un cruce entre Dylan, Patti Smith y Buddy Holly, o algo así. Otros prefieren catalogarlo como una evocadora fusión de texturas urbanas neoyorquinas con la sensibilidad posmoderna propia de los cantantes de jota cuando viajan hacia Albacete en busca de su yo interior y eso. Yo no haría mucho caso de los segundos la verdad. Da la impresión de que habían tomado algo cuando escucharon el disco.

Como suele suceder en estos casos lo mejor es escuchar uno mismo (con su propio mecanismo, perdón no me he podido resistir). A más de uno se le va a alegrar la tarde, ya veréis.

Mi canción favorita del disco. No os emocionéis que no es un video de verdad, sólo músicas e imágenes...


martes, 20 de enero de 2009

Bob Seger & The Silver Bullet Band. The Distance.

Bob Seger & The Silver Bullet Band. The Distance.
Calidad de compresión: sin datos.


DESCARGAR DISCO.

Hoy traemos otro disco de 1982. Una obra de Bob Seger, palabras mayores chavales. Uno de esos tipos a los que la historia del rock’n roll debe tanto que siempre le queda a uno cierta sensación de injusticia, a pesar de que el éxito le haya sonreído en diversas etapas de su carrera.
Hace poco Paulamule realizó una breve semblanza de este hombre así que yo no me voy a extender más en ese aspecto. Simplemente comentar un poco a grandes rasgos el disco que cuelgo.


The Distance es un álbum conciso pero profundo. Breve pero variado y vitamínico. Arranca con una pieza desgarradora, Even Now, con el pie sobre el acelerador y la voz pletórica. Prosigue con Makin’ thunderbirds, canción rockanrolera como mandan los cánones, con piano y saxofón aportando el toque de clase necesario.
Boomtown blues te noquea con su ritmo galopante y un incisivo saxo. A continuación una guitarra acústica va introduciéndote en una atmósfera meláncolica y evocadora y la voz a punto de quebrarse de Seger comienza a desgranar la conmoverdora Shame on the moon. La banda está magnífica en esta canción, acompñanado de forma discreta pero emotiva. Coros susurrantes y un piano cremoso cremoso, elementos estos dos muy típicos en las baladas de Seger, redonean una canción lenta pero inevitablemente arrolladora. Luego llega Love the last to know sustentada en un magnífico piano y la voz de Seger ¡qué voz! Aún más lenta que la anterior, consigue llevar un punto más allá el torbellino de sensaciones sugerido en la pieza anterior. Nuevamente la banda enriquece la canción con magníficos arreglos sin apenas molestar la melodía principal.


Roll me away culmina este triunvirato de emociones de forma muy especial. Desde que escuchas el tímido inicio del piano sabes que te encuentras ante una pieza única, una canción que se te va a quedar en la memoria mucho tiempo. Los instrumentos se van añadiendo a ese piano transmitiendo una urgencia, un frenesí que sin embargo no está exento de cierto dolor, de una cierta melancolía. Así, la canción va acelerando, pero sin llegar nunca a despegar, logrando junto a la ronca y desesperada interpretación de Seger un tema épico, lleno de emociones casi físicas. Puedes sentir la brisa nocturna en la cara escuchándola, ya lo creo. Tan triste como emocionante y esperanzadora.


Intentar superar la emotividad alcanzada con las tres piezas anteriores hubiera sido una locura. Toca pues, cambiar de tercio. House behind a house Es una canción de guitarrera, de ritmo pistoneante, en la que el saxofón vuelve a encargarse de transmitir urgencia y mandíbulas apretadas.


Comin’ home es una pieza lírica, meditabunda, de atmósfera muy evocadora y conseguida. Típica balada de Seger. Instrumentación exquisita, comandada como siempre por el piano y con unos coros femeninos ofreciendo un precioso contrapunto a su intensa voz. Una canción que hay que escuchar. No le hacen justicia mis palabras.
Para cerrar el disco las guitarras vuelven a sonar con fuerza. Little victories nos ofrece nuevamente el rugido de Seger siempre a punto de romperse y a la vez tan firme. Las guitarras se desbordan, la batería es casi lenta de la fuerza que contiene, y a pesar del sonido expansivo, eufórico, a pesar de esas “pequeñas victorias” la canción te deja un sabor amargo, una especie de tristeza. Será que simplemente es una canción tan agridulce como evocadora. Será que toda la intensidad del disco tiene en esta pieza su perfecto colofón, y la tristeza de piezas anteriores se cuela en esta de tapadillo. O será, simplemente, que el disco se acaba y queremos más.





lunes, 19 de enero de 2009

John Cougar Mellencamp_ American Fool

John Cougar Mellencamp_ American Fool.
Calidad de compresión: 400 kbps.




Ahí lo tenéis. Tan serio. Casi "preocupao" se diría. Seguro que tenía esa cara de mala leche porque pensaba en el nombre artístico que le habían puesto los de la discográfica. John Cougar. Le manda hu... A mí me da la impresión de que mientras le sacaban la foto de portada Johnny estaba planeando su venganza. Algo que incluyera fractura de extremidades entre la plana mayor del sello, cadáveres ocultos en el maletero y cosas así. Sólo que el tipo éste es una persona íntegra y de principios y no llevó su venganza a cabo (que se sepa). Si me lo hubieran hecho a mí hubiera preparado una escabechina que no hubieran dado a basto las páginas de sucesos y habrían tenido que utilizar las páginas de deportes y buena parte del suplemento cultural. Que lo mismo no está poniendo una cara tan vinagre y me estoy columpiando alegremente... bah, no lo borro que meterse con las discográficas y sus técnicas de promoción siempre mola.



El artefacto sonoro éste data de 1982 y es un disco cortito, comprimido y agradecido. Se escucha en un plis plas y le deja a uno con ganas de más. American Fool es el disco con el que Mellencamp se hizo un nombre (no es coña, a partir de este momento dejaron que su verdadero apellido apareciera en las portadas de sus discos y to' la pesca). A pesar de que las ventas del disco sumasen algunos ceritos a la izquierda, la crítica todavía tardó en reconocer al muchacho como el artistazo que es. Ya conté la historia, medio bien, aquí, por si algún incauto pica.


Hay que reconocer que este hombre es más rockero que el tupé de Elvis y que ha llevado su carrera de forma impecable, ampliando su paleta estilística, así como la profundidad de su música. Con el tiempo ha conseguido su intención de ser uno de los mejores cronistas de los EEUU de su tiempo y bien que lo disfrutamos sus seguidores.


Por aquella época sonaba ligeramente hardrockero y por encima de cualquier otra consideración estilística, rematadamente bien. Vamos a poner unos vídeos de estos del llutuve, que entre la supercalidad que tienen y las pintas que se gastaban el Mellencamp y cía fijo que nos echamos unas risas.


La romanticona Jack & Diane un temazo emblemático que gana a cada nueva escucha.



Hand to hold on to (si no os gusta dejo de hablaros).


Y Hurts so good. Un vídeo impagable. (Los 80's fueron muy duros).


¿Pero todavía quieres más vídeos? Venga hombre, que a este paso cuelgo todo el disco en youtubes, arranca pa' casa...

martes, 30 de diciembre de 2008

No te enfades con la gente a la que no le gusta el rock'n roll. No tienen ni puta idea.

D. Paseo. La Calle, 26-12-08.



Los habituales de esta casa ya saben que no suelo hacer crónicas de conciertos. Voy a pocos (desventajas de vivir en el p... Polo Norte) y suelo tener la idea de que no revisten demasiado interés para el lector. Bueno, pues aquí va la excepción que confirma la regla. Encima el grupo ni lo conocéis la mayoría de los que leéis estas chaflanadas, pero lo prometido es deuda. Advierto que el que deje de leer aquí no opta al sorteo de un magnífico sugus que se realizará con la entrada del nuevo año. Se podrá elegir sabor y todo, no digo más.

El caso es que los D. Paseo tocaban en el disco bar La Calle este viernes pasado y claro, había que ir a verlos, que estos son como Manolo Tena, dan un concierto al año y vas que chutas.
Un servidor suele colarse en los ensayos de estos señores para ver cómo evoluciona su sonido y si deciden tocar polkas ucranianas de una puñetera vez. Lo de las polkas aún lo están trabajando, pero lo que es el rock'n roll cada vez se les da mejor.



Cómo surge De Paseo y por qué ese nombre, Dios, por qué ese nombre.
Así con la tontería este proyecto lleva unos años rodando, o mejor dicho, dando tumbos. Rulo caminaba en una cuerda floja que apenas acertaba a separar el intimismo acústico del cantautor de la salvaje electricidad del rock'n roll. Por su parte Borja apenas había desistido de emular frente al espejo a Steve Harris con su bajo para reencontrarse con ese "bueno y viejo rock'n roll". Ponerse a escribir canciones juntos fue algo bastante natural, dar la tabarra a todos los colegas para que las escucháramos, algo inevitable. Con vocación de músicos nómadas, les daba por convertir nuestros botellones de fin de semana en el paseo del molino en improvisadas verbenas. Cuando la cosa fue más en serio y tuvieron que poner el nombre del grupo en algún cartel, se acordaron de estos inicios y se bautizaron De Paseo (o D. Paseo o cómo narices se escriba).


Borja: Megadeth y Creedence Clearwater Revival se dan la mano.

Rulo: melancolía y sensibilidad cantoautoril en el rock'n roll.

Distintos percusionistas, todos ellos amigos, fueron pasando por el grupo hasta llegar a la formación actual, la más matadora. Ibáñez a la batería, aportando dinamismo y pegada a las canciones y Javi a la guitarra, con resabio de perro viejo, afilando el sonido. Las canciones han ganado en potencia y matices desde la incorporación de estos dos, que además contribuyen a aumentar el toque calavera de la banda.


Ibáñez: punk, surf rock, el blues del ticketero, el benjamín del grupo revienta parches tocando el estilo que sea.


Javi: retirado del rock'n roll... hasta que el blues del ticketero llamó a su puerta. La experiencia es un grado.


Hablemos del concierto, que ya toca.


Muchas noches, a las tantas de la madrugada, se hacen fuertes De Paseo en algún bareto, engañan al camarero, sacan las guitarras y se ponen a cantar hasta que les echan a patadas o cierran el bar. El viernes no era una noche de esas. Esta vez la tangana estaba planeada, un sugerente cartel a la entrada de la sala (vamos a llamarla así) anunciaba el concierto y la gente sabía a lo que venía. A escuchar rock'n roll del que se hace por aquí, rock urbano en la mejor tradición de Leño, Platero y Tú o, faltaría más, La Fuga. También encuentran hueco para tocar baladas (El buzón) blues, y hasta rumba, eso sí, muy a su manera.
Versiones de Loquillo, M-Clan, Platero y Tú, Los Rodríguez, Extremoduro, Ariel Rot y Marea compartieron protagonismo con temas propios, que poco a poco, ya empiezan a sonar a las gentes de mi pueblo. El blues del ticketero, Cuentos, Ya era hora, Maldita soledad y varias más fueron cayendo, presentadas con humor e interpretadas con garra. Un puntazo la reinterpretación de Medalla de Cartón de Fito & Fitipladis en clave de jota montañesa (os juro que esto no es broma).
D. Paseo enseñaron los dientes y atacaron sus canciones con estilo, consiguiendo que estas no desmerecieran de los clásicos que versionaron. No es cuestión de andarse con tonterías cuando se presenta la ocasión de sacar la casta rockera y marcar la diferencia.

Más rodados que en anteriores ocasiones (poquitas pero buenas) la banda sonó más compacta que nunca, con un repertorio cohesionado y redondo. Entrega y sudor sobre las tablas, alimentando canciones que bien merecen darles una escucha.


Minipunto para el que encuentre al esquimal onanista. Dos minipuntos para el que encuentre a Wally.


Les queda mucho camino por recorrer, pero precisamente esto, que les queda trecho por andar, dice mucho de la valía de su propuesta, de las alegrías que nos han dado y de las que esperamos que nos sigan dando en el futuro.
La próxima liada (perdón, concierto) será en Santander, el 2 de Enero de este 2009 que se nos viene encima, es decir, este mismo viernes, en el Callejón del Swing. Lo mismo alguno se anima.
Podéis haceros una idea de cómo suenan visitando http://www.myspace.com/depaseorock. Lo que allí hay colgado son maquetas y por tanto su sonido no es profesional, pero para saber por dónde van los tiros vale.
Disculpas por lo larga que ha quedado la entrada, pero hacer la crónica de un concierto de un grupo sin explicar antes quienes son y cómo se forma no hubiera tenido sentido.
El año que viene Gabba Gabba Hey! vuelve con más discos, más idas de olla y el estilazo que nos caracteriza. Feliz entrada de año a todo el mundo.


Desertor de Platero y Tú, tema con el que cerraron el concierto. No hay vídeo pero a ellos les sale igualita. Que sí hombre.

Antes de que acabe el año...

...No podéis dejar de pegar una escuchada a un disco de Alejandro Escovedo llamado A man under the influence. Lo colgó el incombustible Javistone en su blog y estos días estoy escuchándolo mucho. Merece la pena su descarga. Aquí lo tenéis disponible, junto a una detallada reseña acerca de la vida de este notable compositor tejano.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Kenny Wayne Shepherd Band. Trouble Is.

Kenny Wayne Shepherd Band. Trouble Is.






Que vida esta chavales, que vida esta. No hace uno más que desaparecer y ya le están saliendo hijos bastardos, sobrinos y ahijados de dudosa procedencia y hasta hijos póstumos que quieren su cacho de la herencia. Aparecen las viudas con la foto del niño: "mira, es igualito a su padre" todo para arañar unas migajas de la gloria del difunto.

Ayyy Stevie Ray Vaughan, pusiste un circo y te crecieron los enanos. No acababas de fallecer y ya te estaban saliendo jóvenes imitadores hasta debajo las piedras del desierto de los Monegros.


¿Imagináis cómo tiene que ser un adolescente para no haber cumplido los veinte años y ya tocar prácticamente igual de bien que el maestro? pues un frikote de consideración, buenas gentes. Mamando blues desde enanos y con una guitarra entre las manos antes incluso de que estas fuesen un apéndice reconocible del resto del cuerpo. Estos chavales estaban rascando cuerda ya en el útero, me juego el cuello. Me estoy refiriendo a todos los Kenny Wayne Shepherd, Jonny Langs y Joes Bonamassas que andan sueltos por ahí. Aspirantes al trono de mejor guitarrista del blues, que dejara vacante el bueno de Ray Vaughan ya hace unos añitos. Todos niños prodigio oigan. Que ir a clase con ellos tenía que ser un coñazo, porque mientras tú estabas todavía con la cinta de Miliki y los payasos de la tele, ellos ya estaban tocando crossroads... y sin despeinarse.


A Kenny Wayne Shepherd le tocó hacer de heredero del tejano desde bastante crío. Como eran paisanos y le daban a la stratocaster cosa mala no le costó mucho hacerse un hueco. Para cuando publica este Trouble Is, nuestro niño prodigio ya no es tan niño, lleva tres discos confeccionados a base del blues más eléctrico y decide echar el resto en este trabajo. Es su disco más rockero hasta el momento, ya habrá tiempo luego de convertirse al cristianismo, casarse con la hija del rancio de Mel Gibson y pasarse al rock (echándose a perder). Pero no hablemos de cosas tristes, volvamos a la feliz época en la que aún tenía el blues en su punto de mira.


Trouble Is es un discazo. Blues rock tejano insistente y disparatado, que levanta a los muertos de su tumba para practicar el único deporte que no aburre, la guitarra aérea.

¿Para qué queréis leer más? ya sabéis que os va a encantar. ¡Hala! a descargar.
1.: Slow Ride
2.: True Lies
3. Blue On Black
4. Everything Is Broken
5. I Don't Live Today
6. Long Gone
7. Somehow Somewhere Someway
8. I Found Love (When I Found You)
9. King's Highway
10. Nothing To Do With Love
11. Chase The Rainbow
12. Trouble Is






miércoles, 17 de diciembre de 2008

Michael Schenker. Thank You.

Michael Schenker. Thank You.





Arreglada (más o menos) la chapuzílla de mi ordenador, Gabba Gabba Hey vuelve a estar en condiciones de predicar la paz y hacer la guerra (que es más divertido).
Hoy vamos con un secreto muy bien guardado. Uno de los secretos mejor guardados de la historia del metal, junto a la edad de Dio y el significado del emblema místico de Jimmy Page. Lo que hoy voy a revelaros es top secret, chavales. Después de estas declaraciones, servidor pasará a engrosar la lista negra de los metaleros de este mundo. Necesitaré guardaespaldas porque de ahora en adelante, allá dónde vaya habrá hordas de simpáticos melenudos enfundados en cuero negro, dispuestos a hacerme experimentar dolor en zonas de mi cuerpo cuya existencia ni siquiera sospecho. Lo que voy a contaros es tan secreto que ni siquiera el autor del Código Da Vinci se ha atrevido a revelarlo. Espero que sepan apreciar el esfuerzo que hago, poniendo mi vida en peligro para que el conocimiento les ilumine. Hasta ese punto les aprecio, queridos lectores.


Gracias a la impresionante red de contactos de nuestro colaborador Pheyva (que cómo ya saben, trabaja en el Servicio de Inteligencia de Su Majestad, salvándonos el culo a todos) que tiene ojos y oídos en todas partes, hemos conseguido una noticia escalofriante, digna de la nave del misterio lo menos. Muchos espías bothan han muerto para traer esta información. Tras una larga investigación, consultando los evangelios apócrifos de nuestras beatísimas abuelas, hemos descubierto una terrible verdad, que removerá los cimientos de las bases en que se asienta el "guitarrerísmo" (toma "palabro" que me acabo de inventar) del metal. Escuchen el álbum que hoy les servimos y ríndanse a la evidencia. Michael Schenker toca mucho mejor la guitarra acústica que la eléctrica. Ya está. Ya lo dije. Ya pueden apedrearme todos los hijos del metal. He destapado la caja de pandora.

Ahora, si quieren averiguar si lo que hay tras de mis escalofriantes palabras es cierto o es sólo una broma cruel de este esquimal trastornado, o tal vez una conspiración perpetrada por un grupo de enanitos verdes que ambicionan conquistar el mundo sin moverse del sofá, no les queda más remedio que hacer clik en el enlace de descarga que está ahí arriba y comprobarlo ustedes mismos.

Echenle un tiento a este disco instrumental que grabó el hacha teutón en los noventa. Lo hizo para agradecer a sus fans el apoyo a una excelsa carrera. Tan bien le quedó, y tan bien suena su guitarra desnuda, que ya ha grabado tres secuelas de esta obra, con el mismo título y el mismo formato.

¿Y ahora qué me dicen? ¿Es mayor su virtuosismo con la guitarra eléctrica o con la acústica? ¿Son de fanta limón o de fanta naranja? ¿Quién engañó a Roger Rabbit? Comenten, comenten.